FSSC 22000

Con el paso del tiempo, los clientes están cada vez más exigentes, ahora sí se atreven a denunciar y ejercer sus derechos como consumidor. Esto lleva a las empresas a invertir en sus procesos, instalaciones, personal e implementar normas que los ayuden a que sus productos sean adecuados y seguros.

Hay dos tipos de clientes, el consumidor final y los intermediarios. Los intermediaros son las cadenas de retail, restaurantes y locales de comida rápida que llevan sus productos al consumidor final, llegando a una infinidad de personas, donde ellos son la cara visible ante un reclamo de cliente. Debido a que estos reclamos pueden ocasionar grandes pérdidas monetarias, se ven en la obligación de exigir a sus proveedores que les garanticen la seguridad de sus productos, a través de auditorías.

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